Un pozo de más de 15 metros en el lugar donde jugaban los chicos
El socavón tiene aproximadamente entre un metro y 1,20 metros de diámetro y apareció en el patio trasero del establecimiento. Hasta hace pocos días, ese espacio era utilizado normalmente por los alumnos.
De acuerdo con el móvil de A24, los trabajadores comenzaron a arrojar material dentro de la cavidad para intentar rellenarla. Sin embargo, habrían utilizado unas 25 bolsas sin conseguir alcanzar el fondo.
“Como mínimo tiene 15 metros porque es lo que mide nuestra plomada”, explicó uno de los trabajadores consultados en el lugar, quien incluso estimó que podría tener una profundidad mayor.
Qué habría provocado el socavón
La causa del hundimiento todavía debe ser determinada técnicamente. Una de las hipótesis apunta a un antiguo pozo ciego que habría colapsado. En el interior se observó agua acumulada y material de construcción.
Según explicaron los trabajadores consultados por A24, debajo de las baldosas encontraron una importante presencia de agua. Una de las posibilidades que se analiza es que exista una pérdida o rotura de cañerías que, con el paso del tiempo, haya erosionado el terreno ubicado debajo del piso.
Esa situación podría haber provocado que el suelo perdiera sustentación hasta que finalmente las baldosas cedieron.
La preocupación de los padres: ¿puede ocurrir en otra parte de la escuela?
El interrogante que ahora inquieta a las familias excede al pozo ya detectado. Los padres quieren saber si el fenómeno está limitado exclusivamente a ese sector o si existen problemas similares debajo de otros espacios del establecimiento.
Según la información recogida por A24, se cerró con llave la reja que comunica con ese patio. Otros reportes periodísticos indicaron que, luego del reclamo presentado ante el Consejo Escolar y el área de Infraestructura bonaerense, personal técnico acudió al establecimiento para evaluar el problema.