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Una tragedia familiar, el impacto de la pandemia y una llamativa solución
Sin embargo, unos días antes de comenzar la carrera de Trabajo social y tras una dura batalla contra el cáncer, María Angélica falleció. “Una y otra vez, la veía en cada pasillo como si ella estuviera a mi lado”, relató la protagonista de esta historia que no faltó ni un solo día a clases, mientras también se dedicaba a la crianza de su hija.
En la recta final de sus estudios y en plena pandemia, Ana se quedó sin trabajo. Las deudas acumuladas con el Instituto en el que estudiaba amenazaban con demorar la conquista del título de trabajadora social.
Ante estas dificultades, en una reunión con sus amigas, le propusieron que se dedique a la venta de viandas, pero no la convenció la idea. Luego, le sugirieron que haga una rifa. Por eso, puso a la venta 500 tickets a 100 pesos cada uno para ofrecer como premio fueron una parrillada para cuatro personas, una caja de hamburguesas caseras, un perfume y un corte de pelo. Todas donaciones que vendió todo a los pocos días tras su publicación en las redes sociales.
Gracias a la rifa, Ana puso saldar sus deudas y avanzó en su objetivo final: rendir las últimas materias que le quedaban. Para recibirse, eligió Política Social.
“Bustamente, 8", fueron las palabras que, como bálsamo, recompensaron el esfuerzo de tantos años. Acto seguido, la pampeana se fundió en un abrazo con su hija Sofía, quien, entre lágrimas, se desbordó de emoción.
Saber que había aprobado fue “su mejor final”, y lo festejó con una caravana con sus amigos, sus hermanos y Sofía. Todos juntos fueron hasta la casa de su papá y después a un bar: “Las mozas me estaban esperando con un pizarrón hermoso, todo decorado. Es que con ellas establecimos un vínculo re lindo porque después de rendir cada final de la carrera terminábamos tomando una cerveza ahí”. “Ahora lo que espero obviamente es poder ejercer en donde sea, pero de lo que estudié y lo que tanto me gusta", concluyó.