Según datos de la organización, en el conjunto de la región (que alcanza hasta una parte de Asia central), el número de nuevos casos cayó 60% en un mes, pasando de 1,7 millones a mediados de abril a 685.000 la semana pasada.
"Vamos en la buena dirección, pero tenemos que mantenernos vigilantes. El incremento de la movilidad, de las interacciones físicas y de las reuniones puede conllevar a un aumento de la transmisión en Europa", insistió el director regional, quien aclaró, sin embargo, que los viajes esenciales seguían estando autorizados.
La reducción de las restricciones sociales tiene que llevarse a cabo en paralelo a un aumento en la detección, el rastreo y la vacunación.
Fuente: Télam