Según los datos compartidos ayer por los especialistas de la BCBA, la Argentina puede alcanzar las 21 millones de toneladas de trigo, en la próxima campaña, con condiciones climáticas y de mercados favorables al cultivo.
Pese al contexto internacional de incertidumbre, generado por la pandemia del Coronavirus, Paseyro destacó que se afrontan muchos desafíos y compromisos. “La agroindustria es uno de los motores más importantes para la recuperación económica del país”, sostuvo.
Además, destacó el rol de la tecnología en la producción. “En los análisis advertimos las curvas positivas en la evolución de los rindes tanto de la cebada como del trigo, relacionadas fundamentalmente al mejoramiento genético por parte de los semilleros. Claramente la mayor inversión en investigación y tecnología es uno de los factores para el aumento del rinde y para mejorar la calidad final del producto”, afirmó.