Y agregó que para pensar en repartir, "primero debemos ser capaces de producir". "La recuperación económica post crisis no se cimenta sobre más impuestos sino sobre una mayor y mejor producción que posibilite la asistencia social", argumentó.
También advierte que "no son pocos los pensadores y analistas que consideran que nos enfrentamos a uno de esos momentos bisagra de la historia que marcan el final de una era y el consecuente comienzo de un nuevo tiempo que, sostienen, se caracterizará por un palpable debilitamiento de la globalización y el resurgimiento de peligrosas aventuras de populismos nacionalistas".
Por último, destaca que "como nunca antes, la dirigencia política tiene la oportunidad de evitar la recurrente costumbre de perseguir, oprimir y castigar al buen empresario, aquel que arriesga, invierte y produce sin prebendas ni subsidios, y así ayudar a dejar atrás un modelo de país que sólo parece premiar al delincuente".