El sábado pasado, en un campo situado a 10 kilómetros de la localidad de Zenón Pereyra, en Santa Fe, delincuentes cargaron de silobolsas el equivalente a dos camiones con soja, lo que representa aproximadamente un millón de pesos. A los campos linderos, les robaron el techo del galpón, e incluso, a un vecino lo asaltaron a mano armada. Asimismo, estos hechos de inseguridad se presentaron en Humberto Primo, una localidad situada en el centro oeste de la provincia de Santa Fe, donde atentaron contra dos silobolsas cargados con maíz, pertenecientes a la Cooperativa La Humbertina.
Casi en simultáneo, una cooperativa agraria situada en Orense, localidad del partido de Tres Arroyos, al sur de la provincia de Buenos Aires, corrió la misma suerte.
El martes, el Vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), denunció un incendio intencional en su campo, ubicado en la localidad cordobesa de Oliva, a casi 100 kilometros de la capital provincial, donde se quemaron 5 hectáreas de trigo y 30 de maíz.
“En épocas de pandemia, con rutas fuertemente custodiadas para los ciudadanos, cuesta entender que puedan circular delincuentes con el objetivo de romper silos, y que nunca puedan ser identificados. Es necesaria una respuesta contundente por parte de las autoridades tanto nacionales como provinciales para evitar el vandalismo. Y lamentablemente, hasta la fecha, sólo ha habido silencio como respuesta gubernamental”, concluyó la diputada nacional.