La turista argentina Agostina Páez, acusada de haber realizado gestos racistas en un bar de Brasil, habló antes del inicio del juicio por el que puede llegar a ir hasta 15 años presa.
La joven habló antes de la primera audiencia y admitió que está “muy nerviosa” y con “mucha angustia”. Acompañada por su padre y sus abogados, aseguró que no está preparada para ir a la cárcel

La turista argentina Agostina Páez, acusada de haber realizado gestos racistas en un bar de Brasil, habló antes del inicio del juicio por el que puede llegar a ir hasta 15 años presa.
En diálogo exclusivo con A24, la joven se mostró acompañada por su papá y sus abogados Carla Junqueira y Sebastián Robles. A horas de enfrentar la primera audiencia, Páez confió: "La verdad es que estoy muy nerviosa, he tenido días de muchos nervios, de mucha angustia, de mucha incertidumbre. En eso estoy, se que estoy bien acompañada por mi abogada, sea cual sea el resultado".
"Carla me recomienda que no pero en algunas cuestiones que yo considere, si tengo que hablar, hablaré", anticipó sobre si responderá preguntas del tribunal que la juzgará.
Sobre un posible fallo en su contra que la obligue a ir prisión, remarcó: "No estoy preparada. Estar en una cárcel es muy fuerte". "Si tengo una pena que me lleve a la cárcel, me mato. Ya haber estado aquí dos meses, ha sido un calvario, no me imagino una cárcel", completó acongojada.
"Están los videos de adentro del lugar pero la denuncia que yo hago gestos o que yo insulto a alguien no están en los videos porque no ha existido", planteó Páez en relación a la prueba que tiene la Justicia brasileña en su contra, además de los videos que circularon de la joven haciendo gestos en las afueras del bar.
"Me hiela la sangre cuando escucho eso. Me pongo muy mal, me angustio. No es fácil para un padre, no creo que llegue a eso", remarcó el padre de Agustina después de escucharla hablar.
En cuanto al sostenimiento económico que necesita la joven para vivir hace dos meses en Brasil, el hombre expresó: "Cuesta muchísimo lo económico, estoy haciendo un esfuerzo muy grande. Pero por mi hija estoy haciendo todo lo que se puede. Quiero llevármela bien, como sea".
La abogada Junqueira señaló que el "objetivo" de su defensa "es llevarla a Argentina". "Nosotros no podemos más dejarla acá. Tiene que volver", dijo sobre su defendida y adelantó que pidió la "revocación de las cautelares que ya no son necesarias".
En ese sentido explicó que "sea por revocación de las cautelares o por la efectivización de una pena, que se pueda cumplir en Argentina". Entonces, señaló entonces, que en principio "estaríamos de acuerdo" con una condena pero que "se pueda cumplir en Argentina".
"No va a haber ningún problema en que hable, lo que sí preferiría que no responda las preguntas de la fiscalía y la querella porque suelen ser capciosas", advirtió la abogada.
La primera audiencia se realizará ante el Tribunal Penal N°37, a cargo del juez Guilherme Schilling Pollo Duarte, donde fiscalía, querella y defensa presentarán sus alegatos.
La joven continúa con prisión domiciliaria, acusada de tres hechos de injuria racial, tipificados en la normativa antirracista de Brasil. En ese contexto, la parte querellante pidió una condena de 15 años de cárcel.
De acuerdo con el relato de Páez, el incidente que terminó con su detención se originó tras una discusión por una cuenta que, según sostuvo, estaba mal cobrada, mientras estaba de vacaciones con un grupo de amigas.