Según Idígoras influyó la menor oferta de materia prima, principalmente de soja, debido al adelanto de declaraciones por parte de los exportadores que realizaron hacia fines del año pasado anticipándose a la suba de retenciones; el fuerte ritmo del año pasado (2019); el cierre del registro de exportación, ordenado por el Gobierno la semana pasada; y a nivel internacional la fiebre porcina y ahora, el coronavirus, crisis que afectaron a la baja los precios internacionales.
Respecto a las retenciones destacó: "Preocupan mucho y un 33% es prohibitivo y puede afectar la producción. La suba de impuestos genera distorsiones entre los productores, principalmente los que están lejos de los puertos. Se castiga al productor y al agregado de valor", comentó.
El complejo oleaginoso-cerealero aportó, el año pasado, el 40,78% del total de las exportaciones argentinas, según datos del INDEC. El principal producto de exportación del país es la harina de soja (13,5 % del total), subproducto industrializado generado por este complejo agroindustrial. CIARA-CEC representan un tercio de las exportaciones argentinas.