Según lo expuesto, los productores desconfían de “que pueda haber un derrame desde la industria hacia el sector primario, originado por el diferencial arancelario que la industria pretende, ya que nuestro sector tiene sobrados ejemplos de que cuando los industriales pudieron hacer una diferencia, la hicieron”.
Al respecto, Apronor recordó “las trasferencias de ingresos” del sector primerio al industrial como efecto de los ROE (registro de operaciones al exterior) “comprando trigo o maíz por debajo del FAS teórico” o registrando DJVE (declaraciones juradas de ventas al exterior) previo a “los aumentos de los derechos de exportación”.
“No tendríamos por qué esperar que lo hagan ahora. La confianza, es algo que se siembra”, enfatiza el comunicado.
Por último, subraya el “gran error por parte de las entidades representantes del sector que decidieron integrar este consejo”. Para Apronor “si el sector industrial consigue el ansiado diferencial arancelario, el gobierno lo anunciará como una baja de retenciones al sector agropecuario y todo esto avalado por tres de las cuatro entidades que integran la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias”.