Por el lado de las retenciones que bajarían, sobre la mesa están: girasol, arroz, maní, lácteos con valor agregado y algunos cortes de carnes (aunque otros, como el asado, subirían para evitar su exportación), entre otros.
Los otros dos cultivos más relevantes, maíz y trigo, se mantendrían como ahora, con una alícuota del 12%.
Acá cabe aclarar un punto para entender porque los productores rechazan de plano la suba de las retenciones a la soja, más allá de la contrapropuesta: de concretarse, el tributo habrá subido un 34% desde diciembre a ahora. Es decir, los ingresos previstos a la hora de la siembra (en agosto pasado) se reducirán un recorte del 34% al momento de la cosecha (en abril), sin contar los vaivenes del mercado.
La presión de las bases
El lunes comenzó en el Norte del país un cese de comercialización de granos y hacienda que incluye controles de carga en rutas para verificar el cumplimiento. La medida se extenderá por siete días, si no hay respuestas del Gobierno al reclamo de eliminar retenciones para los productores de la región.
La provincia más radicalizada por ahora es Tucumán, donde los convocantes son la Asociación Civil de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (Apronor), la Sociedad Rural local y la delegación tucumana de la Federación Agraria Argentina (FAA).
Los participantes tienen previsto hacer una asamblea a la vera de la ruta luego de la reunión que la Mesa de Enlace nacional con Basterra (podría ser recién el miércoles) para ver como seguirá la medida de fuerza.
Para entender la realidad los productores del Norte, los números de Apronor son claros. Según la entidad, en esta campaña el rinde de indiferencia de la soja (lo necesario para cubrir los costos) es de 2.770 kg por hectárea, mientras que el rinde promedio de los últimos diez ciclos fue de 2.450 kg por hectáreas. Es decir, un cultivo inviable.
Por el lado de los autoconvocados, este fin de semana hubo presencia en las rutas en las localidades de San Nicolás, Buenos Aires y Belle Ville, Córdoba. Allí se rechazaron las declaraciones de Alberto Fernández vinculándolos a Cambiemos y se le pidió a la Mesa de Enlace que convocara a un cese de comercialización.
Más allá de estos dos grupos, la Red Nacional de Autoconvocados reúne a productores de La Pampa, Tucumán, Chaco, Entre Ríos, Santa Fe y otros puntos de Buenos Aires, Córdoba. En su mayoría, son hombres y mujeres que se forjaron en el rechazo a la Resolución 125, allá en 2008, e incluye productores que nunca tuvieron afiliación gremial así como algunos exdirigentes.
Y la Mesa de Enlace qué
Con ese panorama, los presidentes de CRA, la Sociedad Rural Argentina, Federación Agraria y Coninagro, deberán evaluar los pasos a seguir luego del encuentro: paro agropecuario o continuidad del diálogo.
Pese al hermetismo que durante todo el lunes tuvieron las entidades, al momento la hipótesis de esquivarle a la medida de fuerza es la más difícil. De hecho, fuentes de CRA adelantaron que si no se frena la suba a la soja la entidad llamaría a un cese de comercialización, más allá de lo que decidan las otras tres entidades.
Si bien se desconoce la decisión que tomará el resto, ayer la expectativa por la reunión no era alta.
Con el escenario completo, lo único certero es que no hay más tiempo para dilaciones. Cuando termine la reunión con Basterra, la negociación estará cerrada y la Mesa de Enlace tendrá que decidir cuales son los pasos a seguir. De no mediar una salida política de último momento, el conflicto parece inevitable.