“Se dice que Argentina produce alimentos para 400 millones de personas pero en realidad lo que se logra exportar son insumos y para salir de este estancamiento necesitamos agregar valor a nuestras exportaciones a través de innovación donde converjan ciencias físicas, digitales y biológicas. En términos de comercio internacional la agroindustria representa menos del 10% de los intercambios mundiales, aunque para Argentina significa el 60 % de las ventas externas”, sintetizó.
Y sostuvo: “En atención a esto la construcción de una marca país es relevante y requiere de la articulación público-privada para lograr políticas tendientes a la consolidación del mercado y a la creación de una identidad propia de modo tal de ir hacia la denominación de origen y lograr un círculo virtuoso que fomente la transformación de todas nuestras materias primas. Para ello los gobiernos tienen la obligación de dar señales correctas generando marcos regulatorios que disipen incertidumbres para así minimizar riesgos y generar confianza".
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"Argentina en realidad logra exportar insumos", manifestó Chemes. Un debate profundo sobre alimentos.
El vino argentino y la marca país
Una de las expositoras de la jornada fue Susana Balbo, propietaria de Susana Balbo Wines y ex presidenta de la marca “Wines of Argentina” durante una década. Y relató cómo llegó a involucrarse personalmente en el tema.
“Cuando salí a promover los vinos de Susana Balbo Wines descubrí que Argentina no tenía marca país y no existía como una categoría en los mercados de exportación, es decir: encontré que el país estaba englobado en la categoría 'Otros países'. Eso fue lo que me llevó a involucrarme porque si no lo hacíamos sería muy difícil llegar a los consumidores mundiales”, recordó.
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El vino es uno de los productos de Argentina que más desarrolló la marca en su especialidad.
“Vimos una oportunidad, porque la gente no sabía que existíamos y teníamos, a raíz de ello, la chance de insertarnos sin tener que ingresar asociados al “Viejo Mundo” (Italia, Francia, España) ni al “Nuevo” (Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Chile). Pensamos constituir a Argentina como un puente entre esos dos mundos y hacer conocer que éramos el 5to productor mundial y el sexto consumidor”, sostuvo.
Y también habló de una “asignatura pendiente” para la vitivinicultura nacional. “Posicionarnos en vinos blancos, allí hay una oportunidad de negocios”, expresó.
Fabio Palioff, partner y owner de Believe - The Brand Agency se refirió a la necesidad de la construcción de una visión país como paso previo para el desarrollo de la marca. "Una marca es desarrollo de largo plazo. Una buena estrategia de marca es la guía que muestra la dirección que tengo que lograr para ejecutar los planes sin perder ese horizonte", sostuvo.
“Hay que idear un futuro y generar los planes para alcanzarlo. La única manera de ir rápido es ir bien. Hay que definir un rumbo que más allá de la coyuntura nos dé un marco y una dirección que nos lleve a destino", evaluó.
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El panel de "Argentina Visión 2040" debatió sobre la creación de una marca país.
La sustentabilidad, una de las claves
“Hoy atravesamos una complejidad que tiene que ver con el cuidado del medio ambiente y con los nuevos requisitos de los consumidores, por eso también es importante que se desarrolle un concepto de economía circular donde lo que antes era un desecho pase a ser un insumo al que darle valor”, opinó Fernando Villela, director de Bioeconomía de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.
Además Villela sostuvo que “hoy son pocos los jóvenes estudian estas carreras y aseguró que es un sector que brinda muchas oportunidades, que genera conocimiento y producción y que cada vez se requieren profesionales con más saberes, que puedan trabajar en equipo con otras disciplinas para poder incorporar todos los avances de la agricultura 4.0”.
Señales y certidumbre para invertir a largo plazo
Quien también participó de Argentina Visión 2049 fue Teo Zorraquín, ingeniero agrónomo de Zorraquín+Meneses y Asociados. "El productor agropecuario sigue invirtiendo, pero con el freno de mano puesto la inversión de largo plazo está condicionada por expectativas y por falta de instrumentos crediticios que se adapten a una inversión que se amortiza en 4, 5 o más años", sostuvo.
"Somos cada vez más competitivos. La tecnología nos empuja, la capacitación es cada vez más necesaria y los jugadores están cada vez más capacitados. No queda otra que tecnificarte y ser competitivo porque sino el mismo sistema te reeemplaza", concluyó.