La entidad forma parte de la “Red de Buenas Prácticas Agropecuarias (Red BPA)”. Se trata de un espacio conformado por más de 90 instituciones públicas y privadas de todo el país que desarrollan y promueven actividades vinculadas a esta temática. Se trata de una red que se inició en 2014 y durante más de 5 años se han desarrollado diferentes herramientas, que incluyen documentos y directrices sobre buenas prácticas en distintas actividades productivas, indicadores de autoevaluación, recomendaciones para normativas, herramientas de comunicación, entre otros.
Puntualmente en Santa Fe funciona actualmente el “Nodo Santa Fe” de Buenas Prácticas Agropecuarias, con el fin de llevar al territorio toda la información y la experiencia de la Red BPA, atendiendo a las particularidades de la provincia en estos temas, con 25 instituciones que participan del mismo.
“La BCR insta a que la discusión se lleve a cabo de manera integral y técnica, abordando las evidencias científicas y fuentes de organismos e instituciones abocados a la temática, en pos de lograr acuerdos que beneficien a la sociedad en su conjunto”, concluyeron.
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Los agroquímicos vía aérea se aplican hoy en día a una distancia de 200 metros de la urbanización en Rafaela.
¿Qué dicen los proyectos?
Según consignó el sitio Agrofy, la idea de quienes postulan los tres proyectos incide en la productividad de un área no menor a 4358 hectáreas en los alrededores rafaelinos. Se trata de un 26% del distrito del noroeste santafesino, una zona en la que trabaja una veintena de productores agropecuarios en 15 establecimientos distintos, entre los cuales 7 son tambos en los que también están los del INTA Rafaela. En simultáneo, estas explotaciones emplean a 49 familias y motorizan el empleo de 408 empresas proveedoras del agro.
¿Cuáles son las propuestas? En primer lugar está el proyecto de médica Brenda Vimo, representante del oficialismo local, idea que sin embargo no tiene el “Ok” del intendente Luis Castellano. Vimo busca que el límite de prohibición sea corrido hasta los 1.000 metros a la redonda desde el comienzo del área urbana, a lo que habría que sumarle otros 1.000 metros más como “zona de amortiguamiento”.
El siguiente trabajo en debate es el presentado por el Partido Demócrata Progresista. Su autor, Lisandro Mársico, pretende mantener el límite en 200 metros y sumar otros 300 como amortiguamiento, alejando la actividad a no menos de 500 metros de la urbe. Un dato: las aplicaciones en la zona más próxima debería realizarse con pulverizadoras que cuenten con “picos antideriva”. Además propone que la comuna de Rafaela impulse la plantación de árboles para una “cortina forestal”.
Y por último, el proyecto de Leonardo Votti ya tiene el respaldo de la mayor parte del bloque de Cambiemos rafaelino. El trabajo fue el último en ser ingresado oficialmente para su tratamiento e incorpora el concepto de los “productos biológicos”. Votti busca que el límite con la urbanidad sea a partir de los 50 metros, más un “cinturón agroecológico” de 150 metros fijado hasta enero de 2025.
“A partir de esta fecha el Departamento Ejecutivo Municipal podrá ampliar el ancho por Decreto hasta otros 250 metros, ad referéndum de un dictamen conjunto del Consejo Ambiental y el Instituto de Desarrollo Sustentable que evalúe la disponibilidad de tecnologías y de productos fitosanitarios biológicos, en el mercado nacional, que permitan sostener la producción y las actividades desarrolladas en dicha superficie”, remarca el proyecto de Votti.
En ese período de tiempo, en esos 150 metros sólo podrán controlarse plagas con fitosanitarios de tipo “biológicos”, y bajo fiscalización de receta y aplicación a cargo del Rafaela.
Proyectos de extensión del límite agronómico en Rafaela
La voz de los productores y trabajadores de los fitosanitarios
Los Productores Unidos de Rafaela, días atrás, realizaron un video en defensa de la actividad. Lo hicieron en conjunto con los integrantes de la Cámara de Empresarios Proveedores del Agro de Rafaela en la previa al tratamiento de los tres proyectos.
“El proyecto de expansión del límite agronómico no responde a lo que la ciencia se ha cansado de decir”, expresaron los productores en el video conjunto que difundieron por redes sociales esta semana. “Los fitosanitarios, usados responsablemente, no hacen daño y no hay riesgo cuando las cosas se hacen bien”, agregaron.
En el trabajo multimedia también se observa además de productores agropecuarios a proveedores de repuestos para la maquinaria agrícola, comerciantes ligados al campo y de otros rubros, todos en defensa de lo que entienden como una amenaza para su actividad económica.
“Este proyecto sin sentido y vacío de conceptos serios compromete el trabajo todos”, concluyeron.