Centrando el análisis en el ritmo de venta por parte del productor, al 29 de abril, según datos publicados por el Ministerio de Agricultura, el volumen de compromiso de la cosecha de soja 2019/20 alcanza las 20,7 mill. de t., por encima de las 17,7 mill. de t. de igual fecha del año anterior, y de las cuales 10 mill. de t ya se encuentran con precio cerrado vs las 6,8 mill. de t. de la campaña pasada a igual fecha. A pesar del mejor ritmo de venta, se observa que en las últimas semanas debido a la baja en las cotizaciones de los granos por efecto del coronavirus, los negocios a precio hecho se han reducido; incrementándose los negocios con precio a fijar. Esto ocurrió tanto en maíz como en soja.
En Argentina tenemos dos efectos marcados de porque se dieron las bajas de los precios internos: por un lado, el ingreso de la cosecha y la confirmación de un buen volumen de cosecha y; por el otro, la caída de los precios internacionales por efectos del coronavirus que provocó la reducción en la demanda de los granos. El valor de la soja mayo-20 promedió el último mes los 214 u$s/t vs los 220 u$s/t. del mes de marzo y, disminuyendo -11% frente al dos de enero de 2020. El maíz, por su parte, también cotizó a la baja alcanzando valores en torno a los 125 u$s/t para el disponible y los 117 u$s/t para la posición julio. El trigo, por su parte, continuó con valores por encima del los 190 u$s/t para el disponible y la posición futura enero-21 cotiza en un rango entre los 160 a 170 u$s/t.
Ahora bien, pensando en lo que puede llegar a suceder en los próximos meses a nivel económico y de precios, con la campaña 2020/21 por delante es momento de comenzar a hacer números y ajustar el lápiz, y mirar con buenos ojos las tasas que se están ofreciendo en el mercado, antes de que estas desaparezcan.
Los autores, Catalina Ferrrari y Sebastián Salvaro, son analistas de mercados de AZ Group.