La madrugada del domingo 27 de junio de 2010, Marianela había organizado en su casa una "previa" a la que sus amigos del sur fueron a jugar a las cartas antes de ir a un boliche, "El Barvaro", en ese momento ubicado en Cabrera y Anchorena de Palermo, donde la vieron por última vez en horas de la mañana.
Su exnovio, Francisco Amador, de 37 años, un técnico informático también oriundo de Tierra del Fuego y que vivía en Buenos Aires, se transformó en sospechoso cuando el círculo de la víctima contó una serie de episodios de maltrato del pasado.
Además, en el momento en el que el hermano de Marianela llegó al edificio, se encontró con el propio Amador abajo, tocando el portero eléctrico.
En base a prueba indiciaria y antecedentes de violencia y maltrato que hubo en la pareja, la fiscal de instrucción Marcela Sánchez logró su detención, le allanaron la casa, le secuestraron ropas y siempre se declaró inocente.
En su indagatoria, reconoció que el 24 de junio pasó la noche junto a Marianela en el departamento de la calle Tucumán, ya que se seguían frecuentando, pero que la madrugada del 27 había salido con otra chica, coartada ratificada por testigos y que le permitió ser liberado en pocos días.
Entre 2013 y 2018, la jueza de instrucción Karina Zucconi sobreseyó a Amador en cinco oportunidades al creer que no había pruebas para incriminarlo y que en el departamento de la víctima se hallaron rastros del posible asesino -algunos ADN, una huella en una lata de gaseosa y una pisada- que fueron cotejados con él y otros sospechosos, y en todos los casos el resultado fue negativo.
Pero la fiscal Sánchez apeló una y otra vez y finalmente, en 2018, la Sala VI de la Cámara del Crimen procesó a Amador en forma directa en base a una nueva data de muerte, al pasado violento del acusado y a lesiones que presentaba y podrían haber sido producidas por la víctima en su defensa.
Si bien el acusado mantuvo su coartada para la madrugada del 27, los camaristas sostuvieron en su fallo que "se desconoce de manera certera qué hizo y dónde estaba Amador en la franja horaria del día en el que aconteció el evento".
También remarcaron que en la casa de Amador se hallaron recién lavados una remera y un pantalón de corderoy con una pequeña mancha de sangre en un bolsillo -su análisis no arrojó resultados- y que se le secuestraron dos cuchillos que podrían ser compatibles con el arma homicida.
El primer día del juicio, el 11 de septiembre pasado, Amador volvió a declarar ante Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 29 porteño y dijo: "Soy inocente, señores, no he cometido el crimen del que se me acusa. No soy culpable del crimen del que se me acusa".
En su alegato, el fiscal de juicio Sandro Abraldes trazó una nueva línea de tiempo en la que marcó una franja horaria en la que, después de su cita, Amador pudo haber ido a encontrarse con Marianela, cometido el crimen y regresado a su casa, algo que fue avalado por el tribunal al emitir su fallo condenatorio.