Los carnavales entrerrianos manifiestan una gran gama de expresiones de liberación espiritual y corporal a través de la danza, música y teatro, manteniendo tradiciones culturales en uno de los espectáculos más sorprendentes y atractivos.
En casi todas las ciudades hay corsos barriales, murgas y presentaciones que dan color, brillo y alegría, y el vecino acompaña y vive los carnavales con mucha intensidad, ya que en casi todos tiene descuentos en entradas.
Además del reconocido Carnaval del País en Gualeguaychú, en Entre Ríos hay distintos carnavales donde se juega con espuma, el público se disfraza y utiliza máscaras, en algunos la gente interactúa en la pista, y en otros disponen de mesas y espacios VIP.
En tanto, el verano resalta las raíces, la historia, idiosincrasia, alegría, encanto y el brillo entrerriano con fiestas populares, y con atractivos entre playas, termas, parques y campos con experiencias únicas, con una proximidad entre sitios con diferentes historias y raíces culturales que se conectan gracias a la calidez, el encanto y el ambiente familiar que ofrece el entrerriano.
La naturaleza también aporta su cuota: la provincia esconde una playa en cada rincón, reservas naturales, ríos y cursos de agua entre humedales, bosques y barrancas, y carnavales que captan los sentidos con mucho ritmo, color y alegría.