El encuentro atrajo a varias figuras destacadas, incluyendo a Novak Djokovic y a Iga Swiatek, ambos números 1 del mundo, así como a Carlos Alcaraz, considerado el heredero natural de Nadal. Además, por primera vez en la historia, la legendaria pista central Philippe-Chatrier estuvo totalmente llena para un duelo de primera ronda.
Al final, Nadal, quien se adjudicó el título de Roland Garros en 2005, 2006, 2007, 2008, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2017, 2018, 2019, 2020 y 2022, se despidió del público y sugirió que esta podría ser su última participación en la pista central, aunque no lo confirmó al cien por cien. Agradeció el apoyo de la grada y expresó: "Lo que siento ahora es difícil de describir, es algo muy especial que siempre llevaré en mi corazón".
Nadal, ganador de 22 títulos de Grand Slam, reconoció que aún le queda camino para competir al nivel de jugadores como Zverev, pero su deseo de seguir un año más, a punto de cumplir 38 años, no era tan irreal como algunos creían. Su sueño de regresar a París para los Juegos Olímpicos dentro de dos meses tampoco parece una quimera.
Con esta victoria, Zverev, el reciente campeón del Masters 1000 de Roma, se enfrentará en la próxima ronda al ganador del encuentro entre el invitado local y reciente campeón en Lyon, Giovanni Mpetshi Perricard, y el belga David Goffin.