En 2015, los fundadores vieron que el negocio no era igual, se sumaron otros socios y “la mitad decidimos irnos”, confesó Roberto Amitrano, uno de los exdueños, a la publicación BAE Negocios.
Pese a todo, The Kilkenny siguió estando vigente y supo aprovechar el boom de cerveza artesanal en el medio de la City.
Ya con la pandemia, el panorama hizo que todo cambiara y luego de 23 años se confirmara el cierre por tiempo indeterminado.
Según Amitrano, la idea de los actuales propietarios sería “mantener el local del Bajo cerrado los meses que dure la pandemia, pero quieren retener la ubicación si mejora el panorama".
Mientras, está en mente el proyecto de su posible relanzamiento. El exfundador fue convocado para trabajar en el resurgimiento de la marca –que está también registrada en Brasil, Uruguay y Chile-, al tiempo que evalúan mudarla a la zona norte.