Dos empresas se sumaron al estado de alerta como consecuencia de la recesión económica. Fate –la principal fabricante de neumáticos del país- solicitó un procedimiento preventivo de crisis ante la Secretaría de Trabajo, por lo que peligran los puestos de unos 430 empleados. Buquebús, por su parte, recortó un 25% su personal.
