La idea es generar beneficios para realizar el traspaso del régimen simplificado al general a través de medidas como la reducción del IVA y del Impuesto a las Ganancias, de manera que funcione como un incentivo para la transición voluntaria de los contribuyentes.
En tanto, uno de los principales objetivos, en palabras de la titular de AFIP, es “aliviar la carga de los contribuyentes que son excluidos del régimen y que al pasar a ser autónomos acumulan deudas fiscales muy difíciles de afrontar”. Según detalló, este universo de personas son aproximadamente 1000 contribuyentes por mes.
Además, la iniciativa dispone que los contribuyentes que se hayan excedido hasta un 25% de la facturación podrán volver a la categoría del monotributo, mientras que los que superen ese porcentaje tendrán una quita del 93%, esto es, pagarán el 7% de la deuda acumulada sin intereses.
Marcó del Pont enumeró tres destinatarios principales para la medida: los monotributistas, a quienes se les haría “menos gravoso pasar del Régimen Simplificado al Régimen General"; también para “aquellos monotributistas que hubieran sido excluidos de este impuesto durante 2020 y se los 'perdona' por única vez” y, finalmente, "al Estado, ya que la administración tributaria va a disponer de mucha más información sobre las operaciones entre monotributistas y responsables inscriptos de IVA".