Etonces, Nacha recomendó irse a dormir a “las diez de la noche”. “¿Por qué? Porque entre las diez y las dos de la mañana es el momento en el que el cuerpo se deshace de sus toxinas”, explicó.
Además. recomendó que “hay que cenar liviano”. “Recuerden esto: desayuno como un rey o una reina, almuerzo como una princesa y ceno como un mendigo. Y, además, después de cenar, hay que dejar pasar mínimo dos horas antes de ir a dormir”, afirmó y agregó: "hay que evitar sustancias como nicotina, cafeína o alcohol, que van a interferir indefectiblemente con el proceso del sueño".
Además, recomendó: “Es bueno hacer el propio ritual antes de ir a dormir, cualquiera que sea. Conviene tener un rato sin ruido, sin televisión, sin noticias, sin computadora, sin teléfono....Tomarse un rato y que sea una ceremonia irse a la cama. Prepararse y hacer que la transición entre la vigilia y el sueño, para que no sea ‘pum’ sino que sea como las palmeras”.
“Escuchar una buena música puede ayudarnos. Un buen tecito de hierbas o una leche tibia con miel y con canela, ahora que viene el otoño y el invierno, también sirven para bajar un poquito la ansiedad. Y después, ya cuando nos acostamos y apagamos la luz, recordemos cuál fue el mejor momento del día. Porque aún un día complicado, con problemas, tuvo su momentito que fue bueno. Duérmanse, con lo mejor que les pasó en el día”, finalizó.