Caminando por la calle, Adriana Salgueiro se cayó y se rompió la cadera. Debieron operarla y todo salió bien. Sin embargo, al día siguiente cuando se despertó parecía que estaba lista para comenzar con la recuperación pero notó que tenía un fuerte sarpullido y, con el paso de las horas, comenzó a sentir que no podía respirar. Se le había despertado una muy fuerte reacción alérgica a alguno de los medicamentos a los que había estado expuesta.
