El repudio se hizo masivo y por amenazas y miedo, Cacho tuvo que suspender algunos de sus show programados en el país.
Meses más tarde, volvió a hablar del tema en la mesa de Mirtha Legrand: “Se me escapó, me di cuenta y pedí disculpas enseguida porque hay gente que se sintió muy mal pero a veces las disculpas acá no alcanzan, siguieron tres meses después”, dijo y agregó: “pedí disculpas, me arrepentí, no es mi costumbre, porque no estoy en contra del feminismo, soy más feminista que nadie“.
“Las minas están enojadas. Parece que están en guerra con el hombre. Lo único que falta es que nos caguen a tiros. Yo tuve un problema por una pelotuda frase, hice un chiste y se armó un quilombo bárbaro. Estoy en la justicia por ese tema”, expresó Cacho un año después de aquel escándalo.
La relación entre las feministas y Cacho no terminó bien. Sus canciones y sus show siguieron viviendo escraches y repudios.