Qué pasó. Tenía todo a su favor y volvió a irse con un papelón en el bolso. El Barcelona parece que sufre el karma de las goleadas en la ida en la Champions League. El año pasado desaprovechó un 4-1 con la Roma (al terminar perdiendo 3-0 en la vuelta) y hoy no pudo soportar el 3-0 sacado en el Camp Nou. Fue 4-0 contra un Liverpool que no tuvo a sus dos máximas figuras: Mohamed Salah y Roberto Firmino.







