En los fundamentos de la resolución, la UTN fue categórica al referirse a lo ocurrido. La casa de estudios calificó los hechos investigados como una conducta "repudiable" e "impropia de los valores que promueve la universidad pública", remarcando que resulta indispensable preservar los principios éticos y de convivencia que deben regir dentro de la comunidad académica.
El escándalo estalló días atrás cuando comenzaron a circular imágenes que muestran el ataque contra un coipo, también conocido como nutria criolla, un animal autóctono que había sido visto previamente por personal de Zoonosis y que incluso intentaba ser rescatado debido a que se encontraba fuera de su hábitat natural.
Sin embargo, antes de que pudiera concretarse el operativo, el ejemplar fue interceptado por dos jóvenes. Las imágenes causaron horror. El animal fue perseguido, acorralado contra una vereda y posteriormente golpeado y pateado hasta morir. Todo ocurrió mientras uno de los involucrados registraba la secuencia con un teléfono celular.
La difusión del video provocó una reacción inmediata en redes sociales, donde miles de personas expresaron su repudio por la crueldad del episodio.
Los señalados fueron identificados como Bautista Bravo e Imanol Santerre, ambos de 18 años y oriundos de Coronel Suárez, quienes actualmente viven en Bahía Blanca por motivos de estudio.
Uno de los aspectos que más indignación generó fue que, según trascendió, durante la agresión los jóvenes realizaron comentarios burlones sobre el animal e incluso habrían hecho referencias a matarlo para comerlo.
La denuncia fue impulsada por la Fundación Grupo Alianza Animal, que reunió pruebas y aportó información para identificar a los presuntos responsables. Desde la organización remarcaron que "no fue un accidente ni una situación de defensa", sino un acto de violencia ejercido contra un animal indefenso.
La causa quedó en manos de la fiscal Marina Lara, quien ya cuenta con registros fílmicos y testimonios incorporados al expediente.
Los investigadores analizan posibles infracciones a la Ley Nacional 14.346 de Protección Animal y a la Ley Nacional 22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre, normativas que prevén sanciones para casos de maltrato animal y daño a especies protegidas.
Ahora, además de enfrentar una causa penal, uno de los jóvenes deberá afrontar un juicio académico que podría poner fin a su carrera universitaria.
El caso sigue generando conmoción y abrió un fuerte debate sobre los límites de la violencia, la responsabilidad de los involucrados y las consecuencias que puede tener un hecho que muchos califican como uno de los episodios de maltrato animal más impactantes de los últimos tiempos.