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Gráfico 1
Gráfico 1
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Gráfico 2
Gráfico 2
El Real Madrid salió con un 1 4 3 3 buscando a Benzema, que arrancó de 9 pero exploraba las zonas del enganche tradicional (como en el gol) aprovechando los costados de un doble cinco rival que se cerraba y dejaba parcelas libres a los costados.
Cuando el Barcelona tenía la posesión el equipo de Zinedine Zidane se replegaba 1 4 1 4 1 en zona 2 (entre su área grande y la mitad de la cancha). De esa manera se defendía un poco más abajo que su rival, reducía mejor los espacios con Casemiro cuidando su espalda que era atacada por Messi.
Con pelota lo mejor del Barca fue con Messi en la base de la jugada, cerca de Busquets, de esta manera el rosarino condujo las mejores situaciones ofensivas. Al 10 también se lo vio retrasado en la derecha pero cerrado como interior, con la banda ocupada por Dest y Pedri. En los gráficos 3 y 4 vemos la mejor (y ya conocida) sociedad de este Barca, Messi y Alba, que deriva en el empate.
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Gráfico 3
Gráfico 3
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Gráfico 4
Gráfico 4
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Gráfico 5
Gráfico 5
Los laterales del Real Madrid no pasaron al ataque en el complemento y corresponde destacar el trabajo de Lucas Vázquez: siendo un mediocampista ofensivo jugó como lateral derecho (reemplazó a Nacho lesionado) y junto a Asensio evitaron que Jordi Alba haga daño en ofensiva.
Ronald Koeman intentó empatar sumando energía pero sin ideas nuevas. Tres cambio juntos para armar a Countinho y De Jong de doble pivot, Trincao, Messi y Dembelé como medios ofensivos más Griezman de nueve: el francés no pateó al arco, no por incapacidad sino por la falta de creatividad del conjunto. Sin duplas por afuera y poca agresividad por adentro el Barcelona se estiró otra vez en el final y el Real Madrid cerró el partido con una contra: Luka Modric desparramó a Neto en el área y marcó un golazo para el 3 a 1 final.
Zidane logró el triunfo luego de dos derrotas seguidas (por Liga y Champions) reduciendo espacios en propio campo y con la sabiduría del nueve francés en ataque. Koeman acertó con el movimiento de Fati en el segundo tiempo pero no tuvo la jerarquía de su rival: Benzema, Ramos y Modric de un lado y Messi del otro, demasiada diferencia aún ante la presencia del mejor jugador del mundo.