Qué pasó. El partido estaba liquidado. Huracán estaba 2-0 y se jugaba el descuento ante un Banfield que no había podido definir las situaciones que tuvo. Pero, a pesar de todo lo bueno que había hecho el equipo de Gustavo Alfaro, quedó chiquito ante la definición del colombiano Roa en el 3-0. Un lujazo.
