Desde el Mundial de Brasil 2014, las autoridades comenzaron a advertir que las miles de parrillas a leña o carbón encendidas empeoran la calidad del aire. Por tal motivo, el gobierno de Santiago de Chile decretó la tercera preemergencia consecutiva de esta semana y la quinta en lo que va del 2019.
El llamado "efecto asado" existe, afirmó Diego Riveaux, secretario regional del Ministerio del Medio Ambiente, quien precisó que más bien se trata de un "efecto partido", porque a las parrillas encendidas se suma un aumento de las emisiones de los vehículos de quienes se apresuran a llegar a sus casas para preparar el asado y ver el partido.
Fuente: Télam