Esta Copa quedará comprimida ante tanta inactividad que obligará a jugar fecha en vísperas de Navidad y Año nuevo. Y que tendrá durante enero una atípica actividad de competencia local.
Desde lo reglamentario, un aspecto que deberá regular la Liga será cuántos casos de coronavirus obligarán a postergar un partido. Esta disposición aún no resuelta y despejará suspicacias.
Está en duda la continuidad de la Copa Argentina (otorga otro lugar en la Libertadores), y si no se disputase la clasificación se definirá por la tabla de posiciones. Vélez quedó debajo en la tabla hasta marzo e ingresaría a la Libertadores, mientras Rosario Central entraría a la Sudamericana.
Es posible que el fin de semana se anuncie el cambio de órbita en la propiedad de los derechos audiovisuales. Todo pasará a manos de Turner (la reformulación contractual le permitirá a la Liga percibir el doble de los ingresos), y éste a su vez le cederá a la Televisión Pública Argentina la difusión de 3 partidos de cada fecha.
Otra de las grandes novedades será el formato que se elegirá para el torneo Nacional que comenzará el 7 de noviembre y definirá dos ascensos, luego de la polémica del reclamo de San Martín de Tucumán y Atlanta, hasta marzo mejores en cada una de las zonas. Ambos equipos probablemente esperarán en semifinales por el primer ascenso. Todos tendrán chances de subir, ya que los de abajo jugarán con los que vayan cayendo desde arriba para definir el segundo ascenso.
El resto de las categorías de ascenso (1ra B, Federal A, 1ra C y fútbol femenino) comenzarán el 21 de noviembre y la 1ra. D el 6 de diciembre. La intención es arrancar el torneo del 2021 a mediados de febrero con 26 equipos y el polémico VAR, que hará su estreno con un costo operativo por cada partido de 3.500 dólares.
Jugar sin descensos, licuar pasivos, generar más ingresos desde el cambio de rumbo televisivo, promover juveniles, afianzarlos para luego venderlos (a otra presunta cotización del dólar) y armar mejores planteles. Todo producto del impacto de la pandemia en los clubes del fútbol argentino. Ojalá que la dirigencia haya aprendido de tantos errores para construir un producto mejor presentado.