En abril de 2010, Inter visitó al Barcelona en el Camp Nou para jugar la vuelta de la semifinal de la Champions League. En la ida, el equipo de Mourinho había ganado 3-1 y en la vuelta, Mou empleó un sistema táctico defensivo y sólido para que Messi no se destaque. Ganó el Barcelona 1-0 pero el Inter de Milito y Zanetti clasificó a la final que luego le ganaría al Bayern Münich.
