El Sicario, apodo que sorprendió a todos cuando llegó al Millonario, pasa los 20 días libres que le dio a su plantel Marcelo Gallargo trabajando en el campo de su familia en Paraguay cultivando mandioca. Con sombrero y las manos llenas de tierra, Robert no se olvida de sus orígenes a pesar de ser parte de un equipo multicampeón.