Los equipos deberán estar listos 10 minutos antes del turno, ya que deben realizar una serie de trámites para poder acceder a la cancha, y quienes participen deberán someterse al protocolo de salubridad: limpieza de manos y de calzados, además de medición de temperatura, entre otros puntos.
Los asistentes tendrán que firmar una declaración jurada en la que consignen sus datos personales y el horario en el que jugaron, lo que permitirá a las autoridades del Ministerio de Salud efectuar un seguimiento exacto en caso de que se registre un contagio de coronavirus.
Las cantinas estarán cerradas, por lo que una vez terminado el partido, ambos equipos deberán abandonar las instalaciones y no podrán cruzarse en el complejo con jugadores del turno siguiente.
Sólo podrán asistir los integrantes de los equipos que cuenten con turno y a raíz de eso no se permitirá el ingreso a quienes vayan a ver el partido o a acompañar a alguno de los jugadores.
Antes de jugar, y una vez que cumplan con los trámites de rigor, los equipos deberán abonar por el turno para poder marcharse rápidamente del complejo una vez finalizado el partido.