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Guerra en Medio Oriente

Escalada peligrosa: dos nuevos países amenazan con declararle la guerra a Irán

El diario Wall Street Journal dice en su edición de este martes que dos países de la región - con salida al Golfo Pérsico - evalúan declararle la guerra a Irán que iniciaron Estados Unidos e Israel. De cumplirse, abriría un panorama muchísimo más complicado para la paz y la economía mundial.

por Roberto Adrián Maidana | 24 de marzo de 2026 - 08:08
Escalada peligrosa: dos nuevos países amenazan con declararle la guerra a Irán

Irán ante la posibilidad de enfrentar a otros dos países que le declararían la guerra. (Foto: Reuters)

En concreto, el diario especializado en economía, asegura que tanto Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos están muy cerca de declararle la guerra a Irán. De cumplirse lo que asegura el WSJ, la guerra se recalentaría en varios frentes.

El primero, sería un impacto tremendo en el mercado internacional del petróleo. Tal vez, pueda darse lo que por otros motivos anticipó el régimen fundamentalista iraní: que el precio del crudo trepe a 200 dólares el barril.

La otra gran consecuencia estaría directamente en el mundo árabe y musulmán. Arabia Saudita es el principal país con mayoría sunita, el grupo más numerosos entre los fieles del Corán. En cambio, los ayatolas de Irán son chiítas, una minoría entre los musulmanes. Arabia Saudí e Irán están enfrentados por este tema desde hace décadas, pero la tensión nunca llegó a un enfrentamiento directo.

Sin embargo, en esta guerra, Irán lanzó misiles y drones contra Arabia porque allí hay bases norteamericanas. Lo que puede dar una excusa "válida" para que Arabia se involucre directamente en esta guerra.

Tal vez menos importante sería que se sumen los Emiratos Árabes Unidos por su volumen militar y en producción petrolera, pero son 7 emiratos que se encolumnarían con el rey saudí para atacar militarmente a Irán. Algo que debe preocupar sobremanera al mundo entero.

articulo del WSJ

¿Dos nuevos actores en la guerra? Un panorama mundial mucho más complejo

Según el diario Wall Street Journal, la guerra está a un paso de ingresar a un nivel que nadie puede prever cómo puede evolucionar. Más allá de algo claro: el mundo será mucho más peligroso y la economía mundial se complicará aún más por el precio del petróleo y del gas.

Los aliados de Estados Unidos en el Golfo Pérsico se acercan, paso a paso, a involucrarse en la guerra contra Irán. La presión crece tras una serie de ataques persistentes que han golpeado sus economías y amenazan con otorgarle a Teherán una influencia duradera sobre el estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de energía.

En este contexto, las monarquías del Golfo comenzaron a endurecer su postura. Las medidas recientes apuntalan la capacidad de Estados Unidos para lanzar ataques aéreos y, al mismo tiempo, abren un nuevo frente para debilitar las finanzas iraníes. Sin embargo, todavía no implican un despliegue militar abierto, una línea que los líderes de la región han intentado evitar, aunque cada vez con más dificultad.

Arabia Saudita, el enemigo declarado de Irán en el mundo islámico

Arabia Saudita dio un paso significativo al permitir que fuerzas estadounidenses utilicen la base aérea Rey Fahd, ubicada en el oeste del país. La decisión marca un giro respecto de su postura inicial de mantenerse al margen del conflicto. Ese intento de neutralidad se desmoronó cuando Irán lanzó misiles y drones contra infraestructuras energéticas clave y la propia capital saudí, Riad.

El príncipe heredero Mohammed bin Salmán busca ahora restablecer la disuasión. Según fuentes cercanas, su ingreso directo al conflicto podría ser inminente. El canciller saudí, Faisal bin Farhan, advirtió que la paciencia del reino “no es ilimitada” y que subestimar su capacidad de respuesta sería un error. Allí se apuntan las críticas al régimen iraní por los misiles lanzados contra su territorio por tener bases norteamericanas

En paralelo, Emiratos Árabes Unidos comenzó a atacar un punto sensible para Teherán: su red financiera en el exterior. Las autoridades emiratíes cerraron instituciones vinculadas al régimen iraní, como hospitales y clubes en Dubái, y evalúan congelar miles de millones de dólares en activos. Estas medidas podrían restringir severamente el acceso de Irán a divisas y redes comerciales internacionales, en un momento en que su economía ya enfrenta sanciones e inflación.

Los Emiratos Árabes Unidos, se trasnformaron desde que a finales de los años 50 en el siglo XX descubrieron petróleo. Pero la transformación fue plena: hoy, la exportación petrolera es apenas el 5% o menos de su PBI. Su "riqueza" verdadera esta en la onfraestructura: turismo para el mundo entero, empresas y logísitca financiera en el corazón del mundo árabe. Es en es punto en dondel los E.A.U. compienzan a golpear a Irán: inmovilizar activos o recursos que los ayatolás enviaron a ese país para estar "seguros".

Pero como también hay apoyo a los Estados Unidos, la visión acotada de los chiítas de Teherán los llevó a coniderarlos potenciales enemigos. Lanzaron drones y misiles contra algunos de los 7 emiratos, que chocaron contra un escudo de hierro al estilo Israelí. Pero esos ataques colmaron la paciencia de los jeques - sunitas - que se acercaron logicamente a Arabia, el líder del 80% del mundo musulmán.

Aunque públicamente los países del Golfo insisten en que no participarán directamente en ataques ni permitirán el uso de su espacio aéreo, la realidad sobre el terreno es más ambigua. Informes independientes sugieren que algunas operaciones militares ya habrían contado con apoyo indirecto desde la región. A su vez, bases utilizadas por Estados Unidos han sido blanco de represalias iraníes.

productores de petroleo

Los países productores de petroleo. Con Arabia en el segundo lugar en el mundo. (Foto: A24.com)

El conflicto por el petróleo

Los dos países árabes son de los principales productores de petróleo. Arabia es el segundo productor mundial efectivo, detrás de los Estados Unidos.

El dilema para estos países es profundo. Un involucramiento directo los convertiría en blancos abiertos frente a un rival poderoso ubicado a escasa distancia geográfica. Además, temen quedar expuestos si Donald Trump decidiera poner fin abrupto al conflicto, obligándolos a gestionar por su cuenta una relación aún más tensa con Teherán.

Sin embargo, Irán también aumenta la presión. Ha insinuado que, tras la guerra, buscará un rol en la administración del estrecho de Ormuz, incluso con la posibilidad de cobrar peajes, lo que encendió alarmas en toda la región. A esto se suman ataques directos contra infraestructura energética, aeropuertos y objetivos civiles en varios países del Golfo.

La disyuntiva es cada vez más clara: mantenerse al margen o intervenir para restablecer la disuasión. Para las monarquías árabes, se trata de una decisión crítica en un conflicto que ya alteró el equilibrio regional y que las empuja, cada vez más, hacia una guerra que intentaron evitar.

el mundo musulmán

El mundo musulmán. Los sunnitas son el 80% y le dan una clara ventaja a Arabia sobre Irán. El régimen fundamentalista compensa con su enorme carrera bélica. (Foto: A24.com)

El otro frente: el mundo árabe

La revolución de 1979 e Irán rompió la supremacía saudí con su mayoría sunita. Los chiítas son apenas el 20% del mundo musulmán, pero la agresividad, traducida en una carrera bélica de Irán, supuso un desafió para la familia real saudí. Hasta aquí fue una lucha sorda. A los jeques saudíes les "conviene" cada vez que hay un combate - más o menos declarado - entre Israel e Irán. Debilitar a los chiítas es más trascendencia para los saudíes sunitas entre los musulmanes de todo el mundo: unos 2.000 millones de personas, el 25% de la población mundial.

Si el régimen de los ayatolas chiítas colapsa, mejor. La familia real saudí comienza a preguntarse - según el WSJ - si no habrá llegado el tiempo de dar un empujón final.

productores de petróleo contra irán

Los países árabes, productores de petróleo perjudicados por Irán que bloquea el estrecho de Ormuz. (Foto: A24.com)

Y para el mundo, ¿qué significa?

Arabia Saudita es aliado de los Estados Unidos. Ha paralizado prácticamente una "inexistente" Liga Árabe que siempre acusaba a Israel de ser el responsable de cualquier conflicto en la región. Incluso, estaban a punto de iniciar relaciones diplomáticos ambos países, pero la guerra de Hamas en 2023, frenó el proceso. Lo mismo pasó con la iniciativa o "acuerdos de Abraham" que Estados Unidos llevaba adelante para lograr que varios países árabes reconocieran al estado de Israel.

Pero más allá de eso, este conflicto, de ampliarse con estos dos países sumados en la guerra contra Irán, desata una caja de pandora para el comercio internacional. ¿Qué puede pasar si cuatro de los mayores productores mundiales de petróleo se enfrascan en una guerra prolongada. ¿Estados Unidos, Arabia y EAU contra Irán pueden hacer saltar hasta 200 dólares el barril de petróleo?

El comercio internacional volvería a crujir como nunca tras la pandemia. Ni siquiera con la guerra entre Rusia y Ucrania. Hay un elemento que trae incertidumbre, pero una llave para el optimismo a la vez. Arabia Saudita tiene salida al Mar Rojo. Pero tiene grandes puertos para sacar su producción petrolera por el Golfo Pérsico. Los Emiratos Árabes Unidos, dependen de esa salida. Necesitan al Golfo Pérsico libre para navegar.

Ninguno de los dos países puede soportar mucho más que Irán sea una suerte de censor para los supertanques petroleros. Y como ellos están Kuwait, Omán, Qatar, Bahrein y hasta Irak. En el estrecho de Ormuz hay una de las claves para hacer que el conflicto regional escale con el ingreso de Arabia y EAU en la guerra. El peligro para la paz mundial avanza.

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