Siguiendo con la línea discursiva que ella misma planteó ante el tribunal, Fernández califició a Cristina como “una mujer cansada de la persecución que ha tenido". Además, justificó su postura al afirmar que "si a vos te hacen lo que le hicieron a ella y tenés que dejar a tu hija a ocho mil kilómetros de distancia para que se trate por las cosas que le hicieron vivir... Yo también estaría furibundo”.
Sobre la ironía que hizo Cristina sobre el eventual llamado a declarar de Fernández, él mismo explicó que "fue una obviedad. El que administra el Estado es el jefe de Gabinete" y agregó que la vicepresidenta electa "demostró la incoherencia del tribunal, no me involucró a mí".
Además. volvió a arremeter contra el magistrado. "Cada sentencia de un juez es un acto de gobierno, y lo que hizo Ercolini es insólito", afirmó, para luego acusarlo de no leer la Constitución.
" Involucrarla a Cristina Kirchner es vergonzoso, es no tener idea cómo se ejecuta en el Estado, cómo se licitan las obras públicas", concluyó.