El técnico informático Diego Lagomarsino está procesado como partícipe necesario del homicidio. Para el juez federal Julián Ercolini y el fiscal Eduardo Taiano, que dirige la investigación, Lagomarsino es quien facilitó el arma homicida. También están procesados cuatro custodios de Nisman por encubrimiento.
Fuentes judiciales señalaron a A24.com que Lagomarsino en su declaración fue preciso con las llamadas que recibió pero que, en cambio, no mencionó los mensajes de las 11 am del 17 de enero de 2015.
El otro mensaje de Whatsapp que llamó la atención de los investigadores en este último tiempo fue el del representante de modelos Leandro Santos enviado también el 17.01 a las 21.20 hs. De acuerdo con los peritos, Nisman le respondió y luego el teléfono se apagó, dos minutos minutos después, y recién fue encendido el día siguiente (el 18/01) a las 7.40 am. Ahora la justicia investiga si hubo otra persona que encendió el celular de Nisman esa mañana y quién fue.
Asimismo analizan los mails de Nisman que fueron aportados por Estados Unidos y los registros de las llamadas de Cristina Kirchner y de sus colaboradores en la Casa Rosada.
Por otro lado, hay peritajes en curso sobre las computadoras de Lagomarsino, las computadoras de la Casa Rosada por el incendio del 17 de enero de 2015 a las 16.30 en el que se borraron los registros de ingreso y egreso y las cámaras de seguridad de Le Parc.
El personal de inteligencia de Prefectura que estuvo en Le Parc durante las horas previas y posteriores a la muerte de Nisman también es objeto de investigación.
Sin embargo, no logran explicar qué pasó con Nisman. Así la legitimidad de la palabra judicial cruje tanto que persiste la duda de si lo mataron o se mató. Un leitmotiv 100% argentino.