Quién es. Nombrado en 2003 como director ejecutivo de la EBY, Thomas se recibió como arquitecto en la Universidad Nacional del Nordeste con medalla de oro en 1981. Divorciado, con una hija, obsesivo del control y de los detalles, y reconocido por su desconfianza, asumió con el objetivo de finalizar las obras que permitieran que Yacyretá funcionara a pleno.
Elogiado por su capacidad de gestión, Thomas diseñó allí un sistema informático para controlar, desde su computadora, todo lo que pasaba en la empresa. Decía que Yacyretá no fue un monumento a la corrupción, sino a la improvisación. Contralaba todo desde las oficinas en Catalinas y La Casita, un inmueble que alquiló frente a la sede de Posadas de la empresa.
En 2015, presentó su renuncia y al poco tiempo comenzaron a surgir las primeras irregularidades.