El financista arrepentido Leonardo Fariña concretó hoy su salida del programa especial de protección de testigos e imputados por “cuestiones absolutamente personales” que desvinculó del resultado de las elecciones.

El financista arrepentido Leonardo Fariña concretó hoy su salida del programa especial de protección de testigos e imputados por “cuestiones absolutamente personales” que desvinculó del resultado de las elecciones.
“No es el motivo de mi renuncia”, dijo Fariña sobre la victoria del Frente de Todos en las últimas elecciones, en un breve contacto con la prensa esta mañana en Comodoro Py, adonde concurrió a hacer “un trámite” relacionado con su reinserción en la vida civil fuera del programa de protección.
El financista estuvo sólo algunos minutos en tribunales y partió hacia La Plata, donde anoche fue intervenido quirúrgicamente su padre por una dolencia cardíaca.
Fariña reconoció que tiene un “conflicto de interés” con las autoridades del futuro gobierno pero insistió en que “no fue esa la razón” de su renuncia al programa.
“Si hubiera ganado (Mauricio) Macri seguramente también habría renunciado”, especuló.
En ese contexto, descartó que el inminente cambio de gobierno derive en alguna modificación de lo que ya declaró como “arrepentido”.
“Mi verdad no se ve alterada por el resultado de una urna”, subrayó.
Fariña prefirió eludir una opinión sobre la declaración que prestó el empresario Lázaro Báez en el juicio oral por la “ruta del dinero” el miércoles pasado, pero sí aceptó calificar como “nefasto” ese relato.
No obstante, adelantó que “probablemente haga alguna aclaración más” en el marco de ese juicio, en el que también está como imputado.
Sobre las razones por las que pidió salir del programa de protección, explicó: “No me gustó la posición que quedé respecto del DNU” con el que el gobierno intentó traspasar a los arrepentidos de la órbita del Ministerio de Justicia al Poder Judicial.
“Me lo endilgan a mí como para tapar alguna irregularidad que no existió”.
Sobre su futuro, afirmó que de ahora en más hará “una vida normal” y que su prioridad será “retomar los estudios, terminar una carrera y trabajar”.
Tras recuperar su CUIT, Fariña colaborará con el estudio de uno de sus abogados, Roberto Herrera, quien es también el abogado de Víctor Manzanares, el ex contador de Néstor y Cristina Kirchner.
Fariña dejará de tener custodia, pero esa situación parece no preocuparle porque “en el último tiempo había cambiado un poco, ya tenía un poquito más de libertad y los resultados fueron positivos”.
También dejará de vivir en una casa provista por el Estado. “Ya estoy mudado”, explicó.