Pero esa es solo la opinión de los demócratas. Los representantes (nuestros diputados) republicanos tienen el enfoque contrario. Trump, según ellos, no hizo nada ilegal en el llamado “Ucraniagate”. Y por lo tanto, no apoyan el informe de la mayoría.
El tema es relevante cuando se pasa a los números de cada representación política en el Capitolio. Los republicanos tienen 53 sobre 100 senadores. Para que un impeachment llegue al resultado de destituir al presidente hacen falta dos tercios de los votos. Hoy, es una cantidad imposible de alcanzar por la oposición al mandatario estadounidense.
De todas maneras, los demócratas controlan la cámara baja y siguen adelante. Este miércoles comienza el debate del informe de la comisión investigadora. Es probable que se apruebe, pero su suerte en el Senado está prácticamente condenada al fracaso.