Entre lágrimas dijo: “Me emociona ver que cada vez más y más llegan camionetas solidarias como nosotros”. Agregó, “al ver cómo las madres y lactantes están pasando frío, me dije no me puedo quedar en mi casa sin no hacer nada”.
Durante la charla, señaló que están a una hora y media de su destino final que será Medyka. “Acá no parece Polonia porque todas las casas y plazas están llenas con la bandera de Ucrania. En todos lados tenés los colores ucranianos. Las camionetas que se trasladan con ayudas nos saludamos, aunque no nos entendemos lo que habla el otro”, explicó.
Cómo se vive la Guerra entre Rusia y Ucrania en el resto de Europa
“Está todo Europa unido contra esta barbarie que están haciendo”, resumió. “Las mujeres están saliendo sin dinero, sin nada, con bebés en brazos. Es horrible. Cuando ves que en Sudamérica están analizando la Guerra, no hay nada que analizar cuando ves a mamás huyendo con bebés a bajas temperaturas. Cuando ves a abuelas, madres, nietos y bisnietos solo tenés que salir a hacer esto”, explicó.
Agregó, “hace un frío terrible. Es más, tengo la mano congelada, pero el corazón con mucho cariño para hacer esto. De hecho, un montón de argentinos y belgas me acaban de mandar un montón de plata, mi cuenta bancaria explota. Nunca tuve tanta plata. Cuando llegue a la frontera voy a ver qué necesitan y ahí voy a comprar. Si me dicen que hacen falta medicamentos o más comida”.
La emotiva historia de la argentina que ayuda a refugiados ucranianos. (Captura de Tv)
La emotiva historia de la argentina que ayuda a refugiados ucranianos. (Captura de Tv)
“Toda Europa está abriendo sus puertas”, contó. Además, detalló que intentará llevar de regreso a su casa una familia ucraniana. “Una enfermera argentina retirada me contactó por mi Facebook y me pidió si le puedo ayudar a su prima a salir de Ucrania”, relató y siguió: “Yo te los voy a buscar”.
Sin embargo, no podrá cumplirlo porque la familia prefiere quedarse. “La mujer, que tiene tres hijas adolescentes como las mías -que son un calco a mi familia- me dijo que el marido se tiene que quedar a combatir y que si él se queda lo harán todos: ‘Si se muere uno, morimos todos juntos’”, señaló.
Aunque no pueda acogerlos, Milca y Jorge tienen pensado volver de su viaje con algunos refugiados que necesiten un lugar donde quedarse mientras transcurre la Guerra.