Sin embargo, el fallo conocido el lunes aseguraba tenía conocimientos tácticos y de inteligencia, “condiciones que le permitieron intervenir directamente en el desarrollo de los interrogatorios” que realizaban en los vestuarios, “así como en el proceso previo de clasificación de los detenidos”.
De acuerdo con el argumento participaba en la decisión de quiénes eran separados para ser llevados a interrogatorios y, finalmente, “el destino último de éstos, siendo de toda evidencia que al interior del Estadio Chile existía un orden impuesto por la estructura rígida del mando existente”.
“Varios testimonios corroboraron que éste participó en las labores de selección, reportando las mismas a sus superiores, por lo que resultaron no creíbles ni verosímiles sus dichos en cuanto sostuvo sólo haber custodiado el perímetro externo del recinto, funciones que no se condicen con su alto grado, ni con los diversos elementos de convicción reunidos”, agrega la sentencia.
“Portaba a la época una pistola STEYR calibre 9 milímetros, armamento plenamente coincidente con la descripción técnica de las lesiones que, según los antecedentes forenses, causaron la muerte de Jara Martínez y Littré Quiroga”, concluye.
Los condenados
Los exoficiales del Ejército Raúl Jofré, Edwin Dimter, Nelson Haase, Ernesto Bethke, Juan Jara y Hernán Chacón tendrán que afrontar una pena de 15 años de prisión por el asesinato y otros 10 años por el secuestro. El máximo tribunal de Justicia los condenó no solo por el fatal destino que la dictadura trazó para Jara sino también para Littré Quiroga, quien era el director de prisiones en el gobierno de Allende.
Ambos fueron detenidos por la dictadura y enviados al estado nacional de Santiago, en el que hubo alrededor de 5.000 presos políticos. De hecho, Jara y Quiroga compartieron una celda en el estadio devenido en centro de detención. Hole el estadio nacional, allí y juega la selección chilena de fútbol, lleva el nombre de Víctor Jara.