En las últimas 24 horas, un megaoperativo policial en Río de Janeiro resultó en al menos 120 muertos, generando conmoción y controversia tanto a nivel local como internacional. El gobernador Claudio Castro defendió públicamente la acción, asegurando que "las únicas víctimas mortales de la operación fueron nuestros cuatro agentes de la policía". Sin embargo, familiares y testigos denuncian ejecuciones extrajudiciales y manipulación de escenas del crimen para culpar a las fuerzas de seguridad.