“Nunca había visto algo así y mi reacción fue instintiva. Entré rápido en el campo de juego para tratar de separar. No podemos confundir el gran apoyo que tuvimos con un aficionado insatisfecho que ingresó a molestar al equipo”, expresó el DT del Vitoria Guimaraes.
“Es bastante sorprendente lo fácil que se las arregló para entrar al campo”, señaló un espectador. El juego finalmente se reanudó después de la interrupción, con sólo un puñado de minutos restantes del tiempo suplementario.
Pero el incidente en el estadio Dom Afonso Henriques, donde Vitoria Guimarães hace de local, dejó una sensación de alarma, ya que el hincha bien podría haber agredido con otra severidad a los futbolistas o tener un arma blanca.