El brasileño abandonó las dependencias en un coche policial unos minutos después de las 10 de Cataluña y la patrulla lo llevó hasta la Ciutat de la Justicia de Barcelona. En estos momentos, está a disposición la Justicia catalana a la espera de que decidan si continúa el proceso detenido o con libertad condicional. Además, se arriesga a perder el pasaporte español.
Desde un primer momento, el jugador ha negado los hechos al señalar: "Estuve ahí, en ese sitio, con más gente disfrutando. Sin invadir el espacio de los demás. No sé quién es esa señorita".