Desde las redes sociales de Ferro, publicaron unas palabras de Oriana: "Vengo al club desde chiquita, es una parte de mi vida. Me gusta jugar, entrenar, pasear, divertirme, estar con mis amigas. Mi mamá y mi tía juegan al handball y a mi también me encanta".
"Estoy muy ansiosa, feliz, contenta, es mi primera vez. Una sola vez fui a la cabina a ver cómo era", amplió Oriana, que llevó la voz de las niñas y los niños a un plano protagónico del deporte más popular.
Las niñeces son parte del cambio sociocultural y no deben quedar aisladas. Ferro, una vez más, dio el ejemplo y mostró cuál es el camino a seguir para lograr un fútbol, una sociedad y un mundo más libre.