Llegó al Real Madrid como una figura estelar, todos habían puesto sus ojos y sus esperanzas en él. Pero pasaron cosas. Robinho, un jugador brasileño que brillaba en el Santos, ilusionó con ser un nuevo galáctico. Cuando comenzó en el club español, Robinho mostraba una velocidad de pantera. Su habilidad le había ganado una fama de carioca estelar. Algunos lo comparaban con Pelé.










