"Tengo un respeto muy grande por lo que él hizo por el fútbol y principalmente por mí", destacó sobre su relación con su excompañero en Barcelona, y siguió: "ODIO PERDER pero disfruté de su título. El fútbol esperaba por ese momento", completó.
Minutos después de la ceremonia de la entrega del trofeo, Neymar se quedó en el túnel del estadio Maracaná y esperó por sus amigos argentinos para felicitarlos. Allí estuvieron, además de Messi, Ángel Di María y Leandro Paredes, con quienes comparte el plantel del PSG francés.
Messi le regaló a Neymar y luego charlaron, lo que provocó el enojo de los brasileños en las redes sociales.