Aaron Molinas no seguirá en Boca, al menos por un año: el volante creativo jugará en el Gil Vicente, equipo humilde del fútbol portugués que actualmente se ubica en el fondo de la tabla.

Aaron Molinas no seguirá en Boca, al menos por un año: el volante creativo jugará en el Gil Vicente, equipo humilde del fútbol portugués que actualmente se ubica en el fondo de la tabla.
Hugo Ibarra no solía contar con Molinas, ni siquiera para utilizarlo como alternativa ingresando desde el banco. Tanto es así, que el último partido contra Defensa y Justicia prefirió a Brandon Cortés.
Es por ello que el Consejo aceptaría la oferta del Gil Vicente, cuyo monto todavía no se informó por parte de la dirigencia del club. Boca pierde de esta manera a una de las joyas de las inferiores y uno de los pocos jugadores con características creadores dentro del plantel.
Molinas tuvo su mejor momento en el arranque del ciclo de Sebastián Battaglia: el entrenador lo ponía de titular y le dio confianza durante varios partidos. Luego, cuando bajó su nivel, empezó a alternar y Battaglia eligió un 4-3-3 en el que Molinas no tenía lugar.
Molinas tuvo su mejor momento en el arranque del ciclo de Sebastián Battaglia: el entrenador lo ponía de titular y le dio confianza durante varios partidos. Luego, cuando bajó su nivel, empezó a alternar y Battaglia eligió un 4-3-3 en el que Molinas no tenía lugar.
Este viernes, el plantel de Boca se entrenó bajo las órdenes de Hugo Ibarra, de cara al cruce del domingo ante Atlético Tucumán, el equipo dirigido por Lucas Pusineri, que actualmente se encuentra en el primer puesto de la tabla de posiciones.
Después de la práctica, Riquelme esperó a los jugadores con un asado que se llevó a cabo en el predio. El único que no participó de la comida fue Carlos Zambrano que no formó parte de los trabajos tácticos por un malestar.
Al igual que en la época de Carlos Bianchi como entrenador de Boca, Riquelme retomó el mítico asado de los viernes, ¿será cábala?