Aunque Villa trabajó aparte del grupo en el gimnasio junto a otro delantero relegado, Jan Hurtado, el club afirma que esto se debe únicamente a los trabajos programados por los preparadores físicos. Sin embargo, a partir de este jueves, el jugador dejó de ponerse bajo las órdenes del entrenador Almirón, lo que plantea interrogantes sobre la postura que tomará el club, e incluso se especula que podrían demandarlo ante la FIFA por incumplimiento de obligaciones.
Villa, de 27 años, obtuvo autorización de la justicia para regresar a Colombia a principios de junio y envió una carta documento argumentando que se consideraría libre si no era reincorporado en los próximos días. Aunque el club siempre ha sostenido que nunca le impidió al jugador que continuara entrenando, fue él quien dejará de retirar sus pertenencias del predio y volver a su país, donde siguió trabajando bajo las órdenes de un preparador físico.
Aunque parece probable que el futuro de Villa esté lejos del club, hasta el momento no ha habido ofertas para que Boca lo venda. A pesar del interés del Consejo de Fútbol en liberar otro cupo de extranjeros, Villa sigue teniendo contrato vigente con el club.