Las regatistas argentinas Victoria Travascio y María Sol Branz permanecieron tres días aisladas al llegar a Tokio tras ser informadas de un caso positivo de coronavirus en el avión que abordaron, lo que hizo aplicar el criterio de contacto estrecho por parte de las autoridades de Japón. Las atletas fueron sometidas a cinco testeos, todos con resultado negativo, y al cuarto día de aislamiento recibieron la autorización para poder entrenarse con protocolos específicos pensando en los Juegos Olímpicos 2021 contaron en la cuenta que comparten en Instagram.








