“Es una final de Mundial. Es el juego de toda la vida. No podemos hacerlo peor de lo que lo hemos hecho. Ellos marcaron dos goles. ¡Volvamos al campo, dejemos de hacernos los tontos y vamos para adelante. A poner más intensidad, meter todo y hagamos otra cosa!", alentó.
Y siguió con su enojo mientras tiraba la camiseta al suelo: "Lo hecho, hecho está, nos hicieron dos goles pero podemos remontar. Esto sólo pasa cada cuatro años".
Y el más furioso fue el técnico galo Didier Deschamps: "Se los voy a decir sin molestarme. La diferencia es que ellos están jugando una puta final del Mundial y nosotros no".
Lo que vino después es historia conocida. Francia reaccionó, llevó el partido al alargue y terminó perdiendo en los penales. Mbappé hizo los goles en una ráfaga y sus apariciones le sirvieron para darle vida al equipo.