La historia de la Abuela en el Washington Post
El texto arranca: "Pero mientras este país enloquecido por el fútbol reza por una victoria en la final del domingo contra Francia, ha convertido a Mariscotti en una especie de amuleto nacional de buena suerte: el rostro enmascarado y con anteojos de millones de fanáticos que sueñan con la gloria del fútbol".
Y agregan: "Mariscotti honra la obsesión nacional al escuchar desde el interior de su casa, la misma en la que ha vivido casi toda su vida, los gritos y vítores que estallan después de cada victoria. Luego emerge, con la bandera argentina a cuestas, para unirse a un grupo de jóvenes sin camisa que saltan y cantan en las calles".
Sobre el final, el Washington Post hace un paralelismo entre la situación política y económica del país y la alegría que se respira en el país por estar en la final de un Mundial. "Para Argentina, que lucha con una inflación anual del 100 por ciento y una amarga división política, la Copa del Mundo ha ofrecido un respiro temporal de las malas noticias implacables. Un tercer campeonato de la Copa del Mundo impulsaría el espíritu nacional", destacan.